Y tras cena y conversación sobre lo divino y lo humano llega
la hora de dormir, y tú te alejas de mi mano, tu cuerpo se va contigo yo no me
voy a tu lado, en mi cuerpo como tal porque mi alma reposa acostado.
Y el sueño no viene a mi como otras noches cualquiera, Morfeo está en su guarida acechándome
a su espera.
De pronto hago lo que siempre tanto me gusta compartir,
abrir mis sentimientos aporreando teclas y ponerme a escribir.
Tu no duermes yo tampoco, a los dos nos falta calor.. de
cuerpo humano que acompañe nuestra gran desilusión
Y el milagro se produce como mágica invocación, levanto la
cara y entre sueños veo tu figura que se acerca y me tiendes tu frágil mano y
me dices…aún sigo despierta ..vente a mi lado y perdona por lo que te he podido
hacer sufrir, tu no mereces mis penas, ni mis problemas ni mi sinvivir.
Y entre tejidos de almohada nuestras palabras se van
soltando, yo pasaría asi la noche pero tu necesitas y es esencial que la pases
descansando.
Me despierto de noche acerco mi mano a tu cuerpo, lo noto
caliente y nervioso y quiero tranquilizarlo.
No encuentro mejor manera que tus deseos cumplir, y lo hago
sin pasión, separarme de tu lado aunque
parezca una contradicion, tu en una esquiena del cuadrilátero yo en la otra
esquina del ring, como dos púgiles golpeados en combate de boxeo, uno tirando
la toalla y el otro muriendo de deseo.
Y te despiertas entre noche y mi sueño no despierta, solo
poner un pie en el suelo… hace saltar mis alertas…estas bien…te pasa algo… que
te amarga que te aprieta… duerme tranquila y serena que ya no tienes dueño solo
tienes a tu Angel que te vela por tus sueño.
Despierto y no lo creo…pienso que duermo de nuevo, que sueño
y no quiero despertar, a mi lado yo te veo, tus tapones en los oídos, el
antifaz en tu cara y tus labios apretados contra la tela de mi almohada.
Una camiseta vieja, un tanga que no me importa el color,
unas piernas interminables, y un culito respingón….y un sueño del que despierto
y quiero curar tu dolor.
Pero la espada de Damocles cae de nuevo sobre mi… suena el
despertador y a trabajar me tengo que ir.
Yo me conformo con poco no tengo vicios ni pasiones, solo necesito
tu sonrisa para alegrar…1000 corazones.
Y despierta el loco y el cuerdo y yo tengo mi despertar, te
busco y no te encuentro intentare volver a soñar.
Feliz viernes
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