viernes, 1 de julio de 2016

Combate de Boxeo

Y tras cena y conversación sobre lo divino y lo humano llega la hora de dormir, y tú te alejas de mi mano, tu cuerpo se va contigo yo no me voy a tu lado, en mi cuerpo como tal porque mi alma reposa acostado.

Y el sueño no viene a mi como otras  noches cualquiera, Morfeo está en su guarida acechándome a su espera.

De pronto hago lo que siempre tanto me gusta compartir, abrir mis sentimientos aporreando teclas y ponerme a escribir.

Tu no duermes yo tampoco, a los dos nos falta calor.. de cuerpo humano que acompañe nuestra gran desilusión

Y el milagro se produce como mágica invocación, levanto la cara y entre sueños veo tu figura que se acerca y me tiendes tu frágil mano y me dices…aún sigo despierta ..vente a mi lado y perdona por lo que te he podido hacer sufrir, tu no mereces mis penas, ni mis problemas ni mi sinvivir.

Y entre tejidos de almohada nuestras palabras se van soltando, yo pasaría asi la noche pero tu necesitas y es esencial que la pases descansando.

Me despierto de noche acerco mi mano a tu cuerpo, lo noto caliente y nervioso y quiero tranquilizarlo.

No encuentro mejor manera que tus deseos cumplir, y lo hago sin pasión, separarme  de tu lado aunque parezca una contradicion, tu en una esquiena del cuadrilátero yo en la otra esquina del ring, como dos púgiles golpeados en combate de boxeo, uno tirando la toalla y el otro muriendo de deseo.

Y te despiertas entre noche y mi sueño no despierta, solo poner un pie en el suelo… hace saltar mis alertas…estas bien…te pasa algo… que te amarga que te aprieta… duerme tranquila y serena que ya no tienes dueño solo tienes a tu Angel que te vela por tus sueño.

Despierto y no lo creo…pienso que duermo de nuevo, que sueño y no quiero despertar, a mi lado yo te veo, tus tapones en los oídos, el antifaz en tu cara y tus labios apretados contra la tela de mi almohada.

Una camiseta vieja, un tanga que no me importa el color, unas piernas interminables, y un culito respingón….y un sueño del que despierto y quiero curar tu dolor.

Pero la espada de Damocles cae de nuevo sobre mi… suena el despertador y a trabajar me tengo que ir.

Yo me conformo con poco no tengo vicios ni pasiones, solo necesito tu sonrisa para alegrar…1000 corazones.

Y despierta el loco y el cuerdo y yo tengo mi despertar, te busco y no te encuentro intentare volver a soñar.


Feliz viernes