miércoles, 18 de marzo de 2015

Hoy y siempre...


Jamás dejará de inspirarme
su amor y su recuerdo.
Jamás dejaré de escribirle poemas,
poesías o cuentos; historias que vivió...
que vivimos o que nos gustaria haber vivido.

Y es que me sale del alma hacerlo a cada instante,
en un papel en blanco, un papel limpio de cualquier argumento.
Palabras que salen del viento que es su voz,
sonidos que salen del aire, que son canciones que cantaba y yo tarareo ahora con una sonrisa callado.

Lluvia que empapa mi rostro,
que son sus lágrimas de alegría
por ver escrito cada día todo el amor que le tuve,
que me daba, que siempre le tendré y que aún le tengo.

Escribiría un libro y después otro y otro, llenando toda una biblioteca con ellos, rodeándome de sus letras, sus comas, sus puntos seguidos y apartes... y me dormiría con todos y con cada uno de sus títulos, despertándome de nuevo entre ellos, recordando con tierna alegría lo protegido y querido que fui por él, día tras día.

Lo poco que soy en esta vida, ha sido gracias a tu sacrificio, a trabajar día y noche para sacar adelante a tu familia y la vida tan injusta te ha llevado cuando podías disfrutar de tu merecido descanso.

Un día ...  hace ya unos años, decidiste dejarnos o quizás... hacia falta el mejor padre del mundo en el cielo... y te llamaron a tí.

Ahora que ya no estás, quiero decirte estas palabras, y decirte en estas lineas para que lo leas donde estés, lo que debería haberte dicho mas a menudo de lo que lo hice.

Te quiero papa.... hoy y siempre, no me importa repetirlo a cada instante.

viernes, 13 de marzo de 2015

Me llaman loco...



Me llaman loco porque vivo de forma desordenada,… a destiempo, a impulsos, a mi manera…hay momentos que el entusiasmo me transporta a lo eterno,… y no cambio el calendario,… y hago días con cien horas,… y hago horas de cien días… a veces abrazo tan sinceramente, tan fuerte,… que marco mis tatuajes en la piel de un amigo,… otras en cambio,… necesito esconderme,… y que una decisión decida por mí,… y que si hay fallo,… sea un fallo sin culpa… luego me regaño y maldigo mi cobardía,… y prometo cambiar… y no cambio,… no sé si quiero,… si puedo… voy oscilando por senderos de hipocresía en el mundo de los cuerdos… ese mundo en el que se sobrevive con mentiras,… se vive con culpas,… se disfraza lo real ,.. de lo correcto,.. y se mira a otro lado más cómodo… ese, en el que seleccionas lo que quieres ver y oír, en el menú de la vida,… y te vas sentando en la mesa de cada comensal,.. y compartes vidas vacías,… con personas vacías,… y cuando ya te has saciado de nada,… es cuando sin recato ni disimulo te ausentas, aunque te quedes… y vuelas por lugares imaginarios… imposibles,… pero bellos,… necesarios… y te proyectas solo,.. y te molesta hasta tu propia compañía,… y te sientes poderoso,… y desde la lejanía de un autismo voluntario,… sonríes con la seguridad del que sabe,… que sólo el loco está cuerdo,… me llaman loco,… y me alegro…