jueves, 29 de enero de 2015

CUANDO VUELVAS...

Cuando vuelvas,
habrá sonrisas y lágrimas de alegría.
habrá abrazos de júbilos y algarabía
habrá sentimientos encontrados,
aquellos que una vez fueron alejados

Cuando vuelvas,
habrá caricias tiernas y sollozos.
habrá momentos muy maravillosos
palabras y susurros al oído.
que hace tiempo fueron y se han perdido.

Cuando vuelvas,
habrá en ti un nuevo rostro
la sonrisa, los besos y el amar.
El encuentro de un nuevo ser nuestro
con la belleza que tiene tu mirar.

Cuando vuelvas,
buscaremos de nuevo el camino
distanciado por el tiempo y el olvido,
y el encuentro será nuestro destino.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Tu sabías?

Tu sabias... Tu sabias, que el sonido de tu voz incitaría mis sentidos y me rendiría ante la posibilidad de una poesía. Tu sabias, que tu mirada provocaría un huracán de promesas incontenidas. Tu sabias, que esta alma frágil necesita caricias suaves y delicadas. Tu sabias, que para amar se da todo hasta dejar de respirar. Tu sabias, que un sentimiento sincero vale mas que muchas noches de desvelo. Tu sabias, que cuando te veo me olvido del mundo entero. Tu sabias, que sin tu querer, mi alma sucumbiría al amanecer Tu sabias...

sábado, 27 de diciembre de 2014

Vida

Ya perdoné errores casi imperdonables.
Trate de sustituir personas insustituibles,
de olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso.

Ya me decepcioné con algunas personas ,
mas también yo decepcioné a alguien

Ya abracé para proteger .
Ya me reí cuando no podía .
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de felicidad.
Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también los he roto y muchos.

Ya lloré escuchando música y viendo fotos .
Ya llamé sólo para escuchar una voz .

Ya me enamoré por una sonrisa.
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y ...

Tuve miedo de perder a alguien especial
(y termine perdiéndolo) ¡¡
pero sobreviví !!
Y todavía vivo !!
No paso por la vida.

Y tú tampoco deberías sólo pasar ...
VIVE!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación
abrazar la vida y vivir con pasión.

Perder con clase y vencer con osadía,
por que el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más para ser insignificante.

domingo, 30 de noviembre de 2014

En cada uno de mis latidos

Quien puede volar más alto que las nubes
Y no mirar abajo, sabiendo que ahí estas
Observando el cielo tan azul.
Quien no quisiera reclamar un mundo
Más hermoso sabiendo que tu formas parte de él.
Quien andará senderos buscando libertad
Reclamando un mundo mejor.
Como puedo encontrarte ,si a cada paso
Te me adelantas dos.
Cuantos no quisieran luchar
En batallas por conquistar tu corazón
Quien se muere en el intento
De alcanzar tu amor.
Puede que me canse, me fatigue, o caiga rendido
Pero lo que es seguro, es que luchare
Y luchare hasta la muerte
Porque no se seguir el sendero solo
Te necesito siempre, a cada paso en cada suspiro,
En cada uno de mis latidos.

martes, 25 de noviembre de 2014

Deseos... Contigo

A orillas de tu cama,
a orillas de tu instinto,
al borde de lo inimaginable...
contemplas la luna tras los cristales,
tu mente dirige un disparo al vacío...
un estruendo en mi piel
y aparezco ahí... a orillas del deseo.
Cubierto el fruto de mi apetito
con los ropajes de cama;
escondido el morbo en tu sonrisa,
dibujando neblina rosa tus ojos...
reflejada así en mis ojos te contemplo;
un estruendo en mi piel
y mis manos respirando en tu cama.
Caen mis labios al abismo
llegan a su primer destino dorado
se pasean por tu amplia frente
resbalan por tu faz de encanto
conquistan tus mejillas inquietas;
un estruendo en mi piel
y el dueño de tus labios soy.
La noche a media luna
un suspiro indiscreto muere tras otro
mis besos cerraron tus ojos
y canta la agonía de tu desnudo cuerpo...
mis ojos deleitan mi fantasía;
un estruendo en mi piel
y mi cuerpo susurrándote desenfreno.
Particular el calor que invade mis labios
divino calor de tus senos ardientes
pausa de mis sentidos encandilados
furor de mis ávidas manos;
subo y bajo por aquellas femeninas figuras...
un estruendo más en mi piel
y un beso que cae indicando el camino en descenso.
Avanzo con decisión trascendente
diviso un valle de fuego encendido
mis manos abriendo camino al furor
mis besos apagando el calor entre tus piernas
mi lengua paseando en tu sexo...
un estruendo en tu piel delicada
y un susurro devorado por la noche extasiada.
Un ramillete de suspiros y delirio
tus manos escalan por mis piernas ahora
navegan presurosas al puerto y al faro
dibujan compulsivas el sabor de sus anclas
desgarran sin piedad la delicia del placer...
un estruendo que desbarata tu cama
y tus manos recorriendo mi sexo despierto.
Carrusel de caricias mi alma estremecen
regalan tus manos fantasías carnales
gemidos candentes murmura mi todo
cálida y tibia la humedad de tus labios
y tu lengua deslizándose por mis bordes ardientes...
un estruendo ilumina la habitación
y mi virilidad completa en tu boca.
Elevadas las ganas de morir en un solo ser
los cuerpos desnudos funden su sentir
nuestro cubil desprende aroma a deseo
aquella silleta ansiosa me permite el asiento
acompañas mi posición y te acoplas frente a mí...
un estruendo más regalan tus ojos al mirar los míos
y en movimientos de cadera el cielo bajas para mí.
El enfoque de tu cuerpo en mi mente
seguirá grabado como tu querer en mi corazón;
veo tu cabello, tu cuello, tu espalda...
una postura canina que me enciende más aún
mis movimientos son aullidos de la noche ahora...
un estruendo más elevado, más inspirado
y mil gotas de sudor responden al placer.
Tu mirada, cándida águila, persigue la mía
y empuja mi naturaleza sobre aquella quejosa cama;
tu sonrisa pícara sobre mi vista perdida
tus senos caen sobre mi boca abierta
y sentada en mi cintura juegas a darle al blanco...
un estruendo pasará por nosotros cuando aciertes
creímos un estruendo... un estruendo fue poco.
Parece de pronto que el tiempo se ha esfumado
cuánto habrá tardado mi boca en alcanzar la tuya;
pecho con pecho sigo penetrando en tu vida
tu respiración ceñida, presurosa, quejumbrosa
copia la prisa de nuestros movimientos...
el estruendo final... nuestros cuerpos son sólo placer
y la mitad de mi vida viajando a tu cuerpo.
La desfigurada cama nos permite el descanso
tu carita pegada a mi pecho acompaña un suspiro
no hay fuerza creada que pueda separarnos ahora
“Te Amo”... frase tímida y complacida regalamos
han pasado cinco respiros... un gesto de unión total...
mi pierna, tímida aún, pasa por entre las tuyas
y llegamos a orillas de tu cama... otra... y otra vez más.

sábado, 11 de octubre de 2014

La mala costumbre

La mayoría de nosotros vive pensando que esto será eterno. Que somos inmortales y que las desgracias solo le pasan al de al lado. Vivimos inmersos en una ignorancia que nos hace débiles y solo lamentamos lo ocurrido cuando ya es demasiado tarde.

Y es que…

Tenemos la mala costumbre de dejar para luego, de reír poco y de querer hacerlo mañana. Tenemos la mala costumbre de echar de menos, en lugar de hacerlo de más. La mala costumbre de usar los luegos y no los ahoras. Luego te llamo, luego te escribo, luego te contesto, luego nos vemos. Y obviamente nunca llamó, nunca escribió, nunca contestó y nunca fue visto. Tenemos la mala costumbre de querer tarde. De valorar tarde. De pedir perdón demasiado pronto. Debería haber un número máximo de perdones. Perdonar nos hace grandes, de acuerdo, pero cuando tienes que perdonar todos los días, al final un lo siento se convierte en el comodín de cualquier pretexto injustificado, innecesario e inmerecido. Tenemos la mala costumbre de defender al malo y descuidar al bueno. De contar mentiras tra la rá y de tener que hacer un máster para descubrir verdades. Mantenemos en nuestra vida “amigos” porque sí y llenamos nuestras agendas de compromisos a los que realmente no queremos ir. Tenemos la mala costumbre de sentirnos mal por decir no y de creernos mejores por decir si.

Tenemos la mala costumbre de esperar a un cáncer, a una mala noticia o a una llamada de que alguien querido se nos fue, para tomar las riendas de nuestra vida y empezar a apreciar cada puesta de sol, cada mañana que te levantas de la cama y cada luna que abrazas en tu almohada. Tenemos la mala costumbre de usar el descuido a diario, olvidando que los pequeños detalles importan, que los pequeños detalles construyen grandes caminos y que cada lunes, puede ser el mejor día de la semana. Tenemos la mala costumbre de quejarnos por todo, de culpar siempre al otro porque claro, tú eres un ser perfecto y nunca, nunca, haces nada. Siempre es la parte contraria. Decimos muy pocos te quieros y hacerlo por primera vez es como “buf que va, no vaya a ser que se asuste”. ¿Asustarse de qué? ¿Cómo una persona puede asustarse porque alguien le quiera?.

Asústate si algún día te vas a la cama sin sentir que quieres a otra persona.
Asústate el día que te vayas a dormir sin decirle a esa persona lo importante que es para ti.
Asústate cuando no le des besos a tu madre y a tu padre.
Asústate cuando seas incapaz de abrazar a alguien y sentir esa sensación tan extraordinaria que producen los abrazos.
Asústate cuando las defensas de tu cuerpo se hayan vuelto inmunes al dolor ajeno.
Y cuando veas una injusticia y no hagas absolutamente nada para remediarlo.

Asústate cuando pases un solo día sin ayudar a alguien.
Asústate de verdad, porque créeme. Estás muerto.

Y es que…

Tenemos la mala costumbre de trabajar demasiado, de cargar con una mochila llena de cosas innecesarias y de comer más de lo que nuestro cuerpo necesita. Tenemos la mala costumbre de creernos mejores que los demás, de bailar poco, fumar mucho y respirar a medias. Tenemos la mala costumbre de ir caminando por las calles de nuestra ciudad mirando al suelo, o a nuestro teléfono móvil. ¿Alguna vez te has dado cuenta de lo bonitos que son los edificios de esas calles por las que pasas a diario? Por no hablar de la luz de las estrellas.

Tenemos la mala costumbre de empezar el gimnasio la semana que viene. De cuidarnos cuando ya es demasiado tarde y de tomar vitaminas cuando estamos enfermos. Tenemos la mala costumbre de creer que el pelo de aquella es mejor que el nuestro. Que su suerte es nuestra desdicha y de compararnos como si fuésemos presa de alguien que busca en comparadores de Internet. Tenemos la mala costumbre de medirnos por nuestros estudios o por nuestra altura. De confundir la belleza con la delgadez y de creernos que no somos capaces de conseguirlo, porque alguien una vez así, nos lo hizo creer. Y no fue nadie más que tú mismo.

Tenemos la mala costumbre de apuntarnos a clases de idiomas, cuando ni siquiera dominamos el nuestro. De querer conocer mundo y viajar lo más lejos posible cuando aún, nos quedan lugares maravillosos por descubrir en nuestra propia tierra. Tenemos la mala costumbre de comer animales, de contaminar el mundo y de lavar la ropa en vez de nuestras conciencias. Tenemos la mala costumbre de escuchar poco y hablar demasiado. De dar consejos y juicios de valor sin ser conscientes del poder que pueden llegar a tener nuestras palabras. Dejamos demasiado pronto y tenemos muy poca paciencia. Objetos de usar y tirar, sin importarnos lo más mínimo su destino. Tenemos la mala costumbre de creernos que lo sabemos todo. Cuando realmente, no tenemos idea de nada.

Wasapeamos mucho,
dormimos demasiado
y hacemos el amor poco.

Nos pasamos media vida o vida entera, soñando esa vida perfecta que nos gustaría tener. Cuando somos ajenos a que realmente la vida perfecta es ahora. Es cada momento, cada instante de los segundos que marca el reloj de tus días. Es cada oportunidad, cada sonrisa, cada beso y cada vez que te enamoras. ¡ENAMORÉMONOS TODOS LOS DÍAS DE NUESTRA VIDA! No pongas barreras a tu corazón y deja los prejuicios para aquellos que llevan el cartel de cobarde escrito en tinta permanente. Ni con disolvente se va.

Empieza a acostumbrarte a esta vida que a veces es dura. Terriblemente dura. Pero no te lamentes ni te vayas nunca a la cama habiendo hecho daño alguien. Habiendo dejado para luego esos ahoras que nunca llegaron. No habiendo cumplido ese sueño que tanto querías, no habiendo hecho unos kilómetros de más ese día porque tu cuerpo estaba cansado. No permitas que alguien fallezca para luego recordarlo y decirle mirando su foto, cuánto le querías. No dejes que la rutina o la sensación de eternidad descuide lo verdaderamente importante de tu vida.

En definitiva, no dejes que la mala costumbre sea la invitada de honor en los días que te quedan por vivir a partir de hoy.

Quiere ahora, no mañana.